Hicimos el siguiente ejercicio como base para su terapia desde la tercera sesión y que se volvió un nuevo programa en su mente que la pudo ir sacando de ese estado de autodestrucción en el que había caído.
- Piensa en un momento de tu vida en el que hayas logrado algo que tenías muchas ganas de lograr.
- Ahora cierra tus ojos y piensa en ese momento en que lo logras. ¿Qué edad tienes? ¿Dónde te encuentras? ¿Qué te dices o piensas de ti en ese momento? ¿Qué sientes al haberlo logrado? Respira profundamente.
- Quiero que me digas ¿a qué se parece esta sensación de seguridad que tienes en este momento? Si te dijera que dibujaras esta sensación, ¿qué dibujarías? Ella contestó que dibujaría una carita feliz.
- Ahora piensa que esta carita feliz es el símbolo de tu seguridad. Respirando profundamente, piensa en esta carita feliz y con tus manos llévala a tu pecho integrándola a ti.
- Date cuenta qué se siente tener una carita feliz en ti que es el símbolo de tu seguridad y que puedes evocar cada vez que la necesites con sólo tocarte tu pecho y respirando profundamente.
- Acuérdate de ella. Sobretodo antes de dormirte y al levantarte repitiendo “mi carita feliz vive en mí”. Respira profundo y abre tus ojos.
Durante las siguientes tres sesiones, al iniciar cada sesión le pedía que se acordara de otra situación en la que había logrado lo que había querido y que había sido bueno para ella y para los que la rodeaban y repasábamos los 6 pasos anteriores. Esto ayudó para que se diera cuenta de qué clase de persona era elevando su autoestima.
Después de instalar la seguridad en ella a través de su símbolo, manejamos la visualización de su camino en la vida hacia futuro, haciendo que cerrara sus ojos y visualizara un camino en frente de ella en el cual su carita feliz caminaba siempre hacia delante. A los lados del camino colocó, de un lado a todos sus amigos y del otro a su familia. De esta manera ella cayó en cuenta de que la única responsable de su vida era ella, siempre con su carita feliz que le ayudaba a dar los pasos necesarios hacia adelante, y que sus seres queridos ahí estaban con ella acompañándola, pero su camino siempre tenía que estar despejado.
Al elaborar esta nueva programación en su mente, ella fue capaz de empezar a quererse nuevamente. Bajó de peso, dejó de lastimarse, y empezó a tener relaciones más sanas.
Con esta programación instalada se pudieron manejar otras situaciones que la tenían conflictuada.