Hay que ver las diferencias en los patrones de pensamiento. Si Luis modela los pensamientos de Pablo y se motiva como Pablo y visualiza el gimnasio, ve su cuerpo mejorando y siente el bienestar y energía en su cuerpo, seguramente se levantará. Mientras no haga eso, será imposible que Luis se mueva con ese patrón mental.
El modelar un comportamiento implica observar y definir los procesos que utilizan personas que han tenido éxito o que son un ejemplo para nosotros. Personas que de alguna manera han sido excepcionales en algún área de su vida para lograr un resultado similar. La parte que se debe analizar en primera instancia es ver cuales son las diferencias con tu propio comportamiento y el comportamiento del otro. Luego también es importante analizar y corregir los patrones lingüísticos, es decir, qué tipo de lenguaje se usa en contraposición al lenguaje del otro. Y luego también observar y modelar el lenguaje no verbal. El lenguaje no verbal es importante modelarlo bien porque este está vinculado con el lenguaje verbal y con procesos mentales. Es decir el lenguaje no verbal es el resultado de estados internos y si modelamos el lenguaje no verbal, es posible que lleguemos a tener estados internos similares al otro.
Cada persona tiene sus propios recursos y personalidad. No se puede ser otro Mozart, Picasso, o Gandhi, porque para serlo habría que tener exactamente la misma historia personal, y tener la misma forma de pensar. Sin embargo al darse uno cuenta de cuales eran sus recursos, sus valores, sus ideales, su forma de pensar, puede uno acercarse más a la genialidad que alejarse. Es mucho más fácil modelar a alguien que ya hace las cosas con éxito que empezar uno a inventar cómo hacerlas y perder tiempo en ensayo y error.
Desde niños tendemos a modelar de forma consciente o inconsciente. Los niños con la televisión modelan a Superman, Batman y las niñas a la Cenicienta y a princesas de sus cuentos. Si les pides modelar a la bruja también lo hacen muy bien. Pueden modelar lo que han visto repetidas veces porque se lo aprenden y captan perfectamente bien los detalles del comportamiento. Es normal que estemos en busca de modelos para complementarnos. Claro con los niños es ficción lo que hacen, y parece un juego temporal inofensivo.
También en forma inconsciente tendemos a modelar a las figuras de autoridad en nuestra vida que son importantes para nosotros. Modelamos a mamá, a papá, abuelos, tíos, etc. Dependiendo de nuestra relación con ellos modelamos más a unos que a otros. Desde niños lo hacemos y continuamos en la edad adulta. Como esto es inconsciente modelamos sin discriminar ni analizar qué es lo que estamos modelando. Si la relación con mi abuela es muy buena, es lógico que modele sus comportamientos, parte de su carácter, modismos y cuidado también puedo modelar sus enfermedades. Si la relación es muy estrecha hay una tendencia a modelar también lo negativo. Si ella era hipertensa, es posible que yo desarrolle la enfermedad porque soy como ella. Si mi abuela era nerviosa, yo tenderé a adquirir esa conducta también.
Al ser conscientes de esto uno puede elegir, qué quiere uno modelar. Aprender a modelar lo que conviene y no modelar lo que no me conviene. Nos hemos constituido y formado por modelos que se convierten en programas fijos en nosotros. Decir por ejemplo, quiero modelar el buen humor de mi abuela y su buena memoria, pero rechazo su nerviosismo y su hipertensión. Esos son exclusivamente de ella no míos. Uno puede pensar que hacer esto es una ficción e imposible. Yo te sugiero que no te quedes con la duda. Piensa qué actitudes, conductas y partes de tu carácter no te convienen y qué estás modelando de tu familia y recházalo ahora mismo. Recuerda que tu mente está a tu servicio y lo que tienes que hacer es mandar el mensaje para que se inicie el proceso de cambio.
Por un lado te recomiendo que analices a quien estás modelando inconsciente y que hagas los cambios que te convengan y por otro lado fíjate quien en tu entorno hace lo que tú quieres hacer mejor e intenta modelarlo para lograr cambios. No pierdes nada y puedes aprender mucho del comportamiento que sí funciona en otros.