Los fundadores de Programación Neurolingüística (PNL) descubrieron a través de la observación de personas de éxito, cómo son las diferentes conductas que cada quien procesa en diferentes situaciones. Al observar con detenimiento a personas de excelencia decidieron ver si podían desglosar y detallar el comportamiento para conocerlo y aprenderlo. Gracias a ello descubrieron que si se aprende el proceso de comportamiento de una persona de excelencia y lo aplico en mi mismo es posible acercarse a ese nivel de excelencia.
A este proceso de observación de las habilidades del otro y aplicarlas a mi propia conducta para obtener mejores resultados se llama, en PNL, modelar.
La PNL es un programa personal para el propio desarrollo, cada quien puede modelar sus propios estados creativos y sus recursos con la voluntad. Todos tenemos momentos de creatividad, entusiasmo, alegría, aciertos y podemos optar por modelar esos momentos con mayor frecuencia que modelar los momentos de tristeza, decaimiento, equivocaciones.
Si yo quisiera ser como Pablo todo el día, ¿qué tendría yo que hacer para pensar y actuar como él? Primero que nada tengo que estar dispuesto a observar cuidadosamente qué hace Pablo, cómo lo hace y por supuesto qué piensa. Si tengo contacto con Pablo preguntarle qué piensa y cómo lleva a cabo lo que hace. Luego transferir este “qué” y “cómo” a mi propio ser para funcionar como Pablo. De esta manera modelo a Pablo, hago lo que él. El modelar a alguien no quiere decir que uno pierde su propia personalidad, eso es imposible pues cada quien tiene su historia personal única. De igual manera tampoco tendremos los exactos mismos resultados que Pablo porque no somos Pablo, sin embargo, nos acercaremos más a los resultados que Pablo obtiene.
Por ejemplo Pablo va diario al gimnasio y se encuentra muy saludable y lleno de energía. Además llega a tiempo a su trabajo y aunque en ocasiones se desvele logra levantarse temprano para no faltar a su ejercicio. Por otro lado está Luis que no entiende cómo Pablo tiene la disciplina y cómo puede levantarse tan temprano. Luis no ha podido comprometerse ni consigo mismo ni con el gimnasio para hacer ejercicio.
Es necesario analizar qué piensa Pablo sobre el ejercicio, el gimnasio, levantarse temprano y qué es lo que le motiva para hacerlo. Si le preguntamos a Pablo, seguramente nos dirá que él cuando se acuesta piensa en levantarse temprano con energía e ir al gimnasio. Se visualiza haciendo el ejercicio bien y siente como eso le mejora su tono muscular y su salud. Siente mucha energía que le servirá para el resto del día. Además ya tiene un par de amigos con los que hace su ejercicio en conjunto y así se motivan y se ayudan entre sí.
En cambio Luis, cuando se acuesta, seguramente piensa que va a ser difícil levantarse temprano pero que va a hacer todo lo posible. Al sonar el despertador siente mucha flojera y prefiere quedarse un ratito más, se ve a sí mismo casi arrastrándose al gimnasio. No logra reunir la energía suficiente para moverse. Y termina por posponer la ida al gimnasio para otro día.