Esta terapia se aplicó a una persona con una depresión por el cambio de vida que se le avecinaba al casarse su último hijo. La terapia se practicó en dos etapas, por ahora hablaremos de la primera etapa.
Le pedí que por lo menos escribiera cinco pensamientos o creencias negativas acerca de vivir sola.
En base a esto hicimos el siguiente ejercicio de visualización con sensaciones: primero le dije que en silencio leyera lo que había escrito y después de esto cerrara sus ojos respirando profundamente. Ahora que pensara sobre lo que acababa de leer y se fijara en los sentimientos que surgían de ella al hacerlo, y después de unos segundos, le pedí que simbolizara estos sentimientos dándoles alguna forma: diciendo estos sentimientos son como….(una piedra, un hueco, un muro, fuego, hielo, etc.) Inmediatamente después le dije que se fijara perfectamente en este símbolo y analizara tres características del mismo para después proponerle que pensara qué sensación le causaban estas características.
Le pedí que respirara profundamente, y al ir exhalando, fuera alejando este símbolo poco a poco hasta que desapareciera o disminuyera notablemente. Esta persona pudo desaparecer este símbolo, que era una piedra negra con aristas y porosa.
Le pedí que cada vez que empezara a deprimirse y angustiarse por su soledad, que cerrara sus ojos, respirara y alejara la piedra con cada respiración.
Al volvernos a ver después de quince días, me dijo que la depresión había desaparecido a la semana y ya no hubo necesidad de que hiciera el ejercicio.
Hasta aquí el propósito fue eliminar las sensaciones negativas causadas por sus temores o creencias negativas.
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Artículos de esta serie
- Miedo a la soledad Parte I
- Miedo a la soledad Parte II