La etapa del adulto medio es la más grande, la más rica en vivencias y debe ser la más sólida. Este empieza en la etapa de la vida en la que nos convertimos en padres o definimos nuestra vida independizándonos y empiezan las responsabilidades hacia la familia que hemos formado o hacia los otros con los que convivimos.

Aquí empezamos a ser protectores de los hijos y de los padres con más conciencia de ello. Surgen problemas de relación con nuestra pareja, nuestros hijos y nuestros padres en la vida cotidiana. La familia o el trabajo los empezamos a sentir muy demandantes. Los problemas aumentan, conforme los hijos van creciendo, o conforme vamos creciendo en nuestra profesión. Pero no sólo eso, igualmente los gastos aumentan de la mano con el estrés. La responsabilidad en el trabajo es mayor ya que otros dependen de nuestro éxito o fracaso. Nuestro tiempo y energía se empieza a compartir con otros. Los hijos crecen y con ellos las preocupaciones y las responsabilidades. Tenemos que aprender a empezar a soltar a los hijos con el tiempo y dejarlos que aprendan de la vida por sí mismos. Nos damos cuenta que nuestros padres merecen nuestra atención, pero ya no nos es posible visitarlos tan seguido. Se están volviendo viejos. Pasan a segundo término y no podemos hacer nada al respecto y esto puede hacernos sentir mal. Es una gran incongruencia que nos presenta la vida, en el momento que más nos necesitan es cuando menos tiempo tenemos para ellos. Nuestra familia está primero y  nos demanda casi todo nuestro tiempo.

Nuestros valores y nuestras prioridades se establecen. Es la época en que me defino como hombre o mujer exitosa o lo contrario. Los hijos crecen y se convierten en nuestros jueces más implacables. Ellos empiezan a definir sus propios valores y nos damos cuenta de que no son los nuestros. Ahora ellos son los “incomprendidos”, y el círculo de la vida sigue girando. Es una etapa muy larga y definitiva en nuestras vidas. Es un ciclo que tenemos que cuidar especialmente. Es la etapa de muchas decisiones, responsabilidades, retos, vivencias fuertes, grandes decisiones compartidas. Este ciclo requiere de ir cerrando las diferentes etapas que se encuentran en él  haciendo lo mejor que podamos, curando heridas y dándonos cuenta que es el ciclo más rico en vivencias y decisiones. Es la etapa de las grandes enseñanzas, donde la siembra es mayor y de ella depende, básicamente la calidad de mi próximo ciclo.

Y por fin llega la etapa  del adulto mayor. Este es el ciclo del conocimiento, de la experiencia, donde cosechamos todo lo sembrado. Donde ya no hay que fingir ante los demás, ya podemos darnos el lujo de ser como somos ante el mundo. Es la etapa de la satisfacción y la ternura. Es el ciclo donde ya no es tan importante tener a los nuestros físicamente con nosotros, pues los llevamos en el corazón. Es la etapa de la vida donde los hijos ya no están físicamente. Solamente está mi pareja si es que hemos  sabido y podido mantener la relación, o tal vez nos encontremos con una separación de años o quizá con la viudez. Sin embargo, esto no le quita a esta etapa la importancia que tiene. Es el momento de la gran decisión de nuestra vida: dar gracias por todo lo vivido, lo bueno y lo malo, de lo que aprendimos y que nos ha venido conformado hasta este momento o lamentarme por lo que ya no tengo o no puedo hacer.

Para llegar a tener una vida plena en esta etapa, tuvimos que haber cerrado todos los ciclos anteriores, dejar los resentimientos y los malos ratos, y quedarnos  sólo con lo mejor que nos brindaron. Haber  pasado de uno al otro con la plena convicción que lo vivido en cada uno de ellos fue lo mejor que pudimos hacer en ese momento. Aquí caemos en cuenta de que somos seres humanos con errores y aciertos, pero eso sí, muy valiosos.

El que físicamente ya no seamos capaces de hacer muchas cosas, y que probablemente el cuerpo ya no se encuentre del todo sano, no se compara con la satisfacción de ver a nuestro alrededor lo que hemos logrado, lo que aprendimos de todo aquello que no pudo ser, y demos gracias por todas las capacidades que pudimos poner en acción en cada etapa y seguir viendo hacia el frente, para que el último ciclo de nuestra vida sea el del triunfo.

Los hijos ya no están físicamente con nosotros pero en cada logro de ellos hay un pedacito de nosotros. Están ocupados en su propia vida tal y como nosotros lo hemos estado con la nuestra. Dejémoslos vivir su vida y gocemos la nuestra a través de todo lo que hemos logrado en cada etapa que hemos cerrado y en la siguiente que se ha abierto.

Vivamos cada etapa de nuestra vida dándonos cuenta de qué es lo que nos toca vivir en este momento, y estemos dispuestos a cerrar el ciclo cuando se tenga que hacer, para poder abrir el siguiente con esperanza y gratitud.

El éxito en la vida está en nuestra capacidad de cerrar y abrir los ciclos que forman esta cadena maravillosa de eventos, vivencias y experiencias que nos conforman.

Revisemos nuestros propios ciclos y cerremos los que todavía no hemos podido. Nunca es tarde para hacerlo. Reconciliémonos con los que aún no lo hemos hecho, terminemos con lo que tenemos pendiente y nos hace estar intranquilos. Aquí reside la tranquilidad y la paz que nos da el amor a nosotros, a los otros y a la vida misma.

Siempre tendremos dos opciones: vivir la vida con todo lo que conlleva o sufrirla. Esta es nuestra propia decisión, de nadie más.

7 Responses to “Los ciclos de la vida”

  1. aimee y berenice

    somos estudiantes y nos ayudo mucho para poder comprender el consepta de duelo en las personas ya que en la clase de personalidad nos dejaron investigarlo.

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  2. ISAMERY YUSTI

    Maravilloso escrito….. Mis felicitaciones para Ustedes por tan valioso compartir. Soy Operador en PNL Diplomada en el 2007 y en la actualidad trabajo como Psicoterapeuta, utilizando entre otras el PNL… GRACIAS Y MIL BENDICIONES PARA USTEDES…

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  3. JORGE ORLANDO PAEZ HENAO

    MI MAS GRANDE DESEO ES PODER TENER CONTACTO CON MAESTROS EN PNL Y APRENDER TODAS LAS ESTRATEGIAS PARA SER MEJOR PERSONA Y CAMBIAR TODOS LOS PROGRAMAS ERRONEOS DE MI PERSONALIDAD, ME PUEDEN AYUDAR . gracias

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  4. NESTOR HUGO TORRES NIZ

    Me gustó mucho , es una leyenda estratégica para la vida ,refuerzan y consolidad el autoestima y hacen que se retome el tema de la Reflexión

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  5. Maria Estrellita Jimenez Pacheco

    Muy interesante. Yo creo que lo importente de leer este tipo de conocimientos es aun muy importente aplicarlo con uno mismo para poder ayudar a los que se encuentran en ciertas situaciones criticas

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  6. Pedro

    Genial, me encanto.

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  7. Blanca Cortazar

    EXELENTE. NO SE PUEDE AVANZAR CUANDO NO ESTAN RESUELTAS LAS DUDAS, LOS MIEDOS,LOS SENTIMIENTOS. NOS EQUIVOCAMOS CUANDO ESPERAMOS QUE ALGUIEN SE COMPADESCA Y NOS GUIE Y ASI NOS QUEDAMOS ESPERANDO,
    ASTA DESCUBRIR, QUE SOMOS LOS UNICOS QUE TENEMOS LA LLAVE DE LA PUERTA QUE NOS PERMITE VER EL PROXIMO CAMINO DE LA VIDA. ESA LLAVE ES EL PERDON,EL AMOR A NOSOTROS, A LOS DEMAS Y A LA VIDA.
    RECIBAN TODA LA LUZ EN SU CAMINO.
    BLANCA.

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