Incrementa tu productividad

Existen muchas técnicas de administración de tiempo, especialmente para ser productivos, algunas van desde listas prácticas hasta procesos tan complicados que requieren casi tanta atención como un segundo trabajo. Aquí es donde entra la técnica Pomodoro. Si estás pensando ¿eso no es tomate? En efecto, pomodoro es tomate en italiano. En realidad nada tiene que ver la verdura en la productividad, simplemente es una casualidad en la creación del método.

La historia detrás del pomodoro

Todo empezó con un estudiante italiano al final de los años ochentas que quería mejorar su técnica de estudio. Va sin decir que le costaba bastante el asunto. Después de distintos intentos comenzó a estudiar en pequeños bloques de tiempo con breves descansos entre uno y otro. Con ello descubrió que no sólo aprendía mejor sino que podía mantenerse fresco y estudiar por más tiempo.

Después de varias pruebas llegó a la conclusión de que periodos de 25 minutos con descansos de 5 minutos era lo óptimo. El tiempo lo medía con el reloj de cocina de su casa. Seguro ya lo adivinaste, el reloj tenía forma de pomodoro.

El método

En realidad toda la técnica es tan sencilla que en un principio casi nadie se impresiona… Hasta que ven los resultados. Estos son los pasos para practicar la técnica del pomodoro:

    • Elige una tarea que quieras realizar.
      No importa que sea grande o pequeño, puede ser algo que has pospuesto lo importante es que sea algo que requiera tu completa atención.
    • Dale vuelta al pomodoro por 25 minutos.
      Cualquier reloj puede funcionar, pero hazte la promesa que vas a hacer sólo eso por 25 minutos, después eres libre.
    • Sumérgete en la tarea
      Cumple tus 25 minutos, en realidad no es tanto, si recuerdas que requieres algo más, apúntalo pero cumple tu pomodoro.
    • Cuando suena el pomodoro date una palomita
      Felicidades, estás en un nuevo camino a la productividad. Haz una marca para señal un pomodoro completo.
    • Descanso breve
      Haz cualquier cosa que no tenga que ver con el trabajo. Descansa, camina, ve por café, lo que quieras. Dale aire a tu mente.
    • Repite otro pomodoro y al cuarto, descansa más.
      Cada cuatro pomodoros date un descanso largo, si el breve es de 5 minutos, dale el largo de quince o veinte.

Simple, fácil de aprender y nada complicado de llevar a cabo. Claro, tiene su chiste, si cualquier distracción aparece al mitad de tu pomodoro y la sigues, el pomodoro se invalida y hay que comenzar otro nuevo.

Beneficios de pomodoro

Puede parecer que la técnica del pomodoro no parezca mucho como habíamos dicho, pero se ha visto que trae múltiples beneficios asociados con este simple proceso.

Trabajar con el tiempo. Es muy distinto trabajar con tiempos de entrega que nos presionan que con pequeñas unidades en las que entregamos todo intensamente pero con descansos suficientes.

Reduce el desgaste. Con los pequeños descansos es impresionante ver lo bien que responde la mente y el cuerpo. La sensación de agotamiento tarda mucho más en aparecer y es más parecido a un juego que otra cosa. Esto te permite mantenerte motivado en lo que haces más fácilmente.

Adiós distracciones. Sean las redes sociales, la comida del día de mañana o si dejaste prendida la estufa. Todo toma su lugar después de 25 minutos como máximo y ves que casi siempre pueden esperar.

Trabajo y vida en equilibrio

Si logras llevar mejor tu trabajo y mantener más energía, entonces tendrás más tiempo libre y más ganas de aprovecharlo. Has cumplido con tus pomodoros y ahora es tiempo de disfrutar.