Una de las cosas que he aprendido con Programación Neurolingüística (PNL) es que a través de diferentes técnicas y formas de pensar podemos aprender a dirigir nuestro cerebro/mente hacia donde queremos y así darnos cuenta de qué manera nos hemos estado boicoteando inconscientemente.
La Programación Neurolingüística te ofrece un proceso de educación mental para procesar tus pensamientos de manera diferente y así poder mantener un equilibrio emocional en tu vida cotidiana. Nuestra vida diaria está repleta de pequeños eventos sin mayor trascendencia, aunque muchas veces los convertimos en episodios traumáticos y tortuosos por no tener control de nuestros pensamientos.
La PNL nos enseña cómo usar el cerebro. El cerebro/mente no tiene un apagador para estar quieto y que deje de pensar, sino que, si no le das algo que hacer, seguirá por su cuenta pensando y haciendo lo que sea (seguirá con el programa que esté a la mano o el más reciente). Ej. Cuando dormimos y de repente algo sucede en nuestro cerebro/mente y damos un brinco, es claro que la mente sigue su curso y que no descansa. Si tuviste un día agradable, por la noche verás y vivirás más cosas agradables. Si tu día fue desagradable, es posible que tengas pesadillas con algo relacionado.
Nuestra mente es maravillosa y hace exactamente lo que le decimos. Es la mejor asistente que cualquiera pueda tener. Es obediente, diligente, rápida y tiene una excelente memoria. Su memoria es tan buena que produce el efecto que ya tiene guardado en su archivo. Por ejemplo, piensa en que abres la puerta del refrigerador de tu casa, siente el frío del interior y saca un limón. Ahora parte el limón y ve como suelta algunas gotitas, toma el limón y deja caer un chorrito en la lengua… ¿de casualidad salivaste? Ésta es una prueba de que la mente la llevas a probar un limón y produce saliva para recibir la acidez del limón, como lo ha hecho tantas otras veces en el pasado. Lo hace ella sola. Y lo más interesante es que ¿dónde está el limón? Fue una fantasía.
Veamos qué otras cosas maravillosas podemos hacer con la mente. Podemos producir cualquier fantasía como si fuera real. Sin embargo al ser humano le encanta pensar en cosas que no sirven. La mayoría de nosotros nos damos el lujo de pensar sobre eventos negativos del pasado. Nos encanta regresar y revivirlos. El poder de nuestra mente es tan eficiente que repite el evento con fidelidad. Tanta fidelidad que casi parece real. Y así podemos deprimirnos hoy por algo que pasó hace cuatro años ¿por qué no?
También lo que podemos hacer es sentirnos mal por adelantado por algo que no ha sucedido. ¿No es increíble? Nos creemos muy listos, pensamos en algo que creemos que va a suceder, pero que no ha sucedido y como no podemos esperar al desenlace, nos sentimos mal desde ahora.