Por lo tanto, también es necesario equilibrar las funciones de los dos hemisferios cerebrales, es decir hacer conciencia de desplazar nuestros pensamientos de una hemisferio al otro. Si, como hemos dicho en el artículo de Hemisferios Cerebrales, el izquierdo es el que tiene las funciones de analizar, es el legista, el lógico, el que planea, el detallista. Y el derecho está encargado del arte, de los sueños, del sentimiento, de ser flexible, es el holístico, el que ve el conjunto y no el detalle, tendremos que hacer conciencia de manejar nuestra vida teniendo en cuenta los dos hemisferios para ser más asertivos. Por ejemplo: si yo me voy a ir de vacaciones:
- El hemisferio derecho (si yo lo manejo más) planea qué lugar me gustaría visitar, trasladarme a él y soñar un poco sobre mis vacaciones, disfrutarlas desde ahora.
- El hemisferio izquierdo planea la fecha, el medio de transporte, el dinero y el tiempo con el que cuento, las ventajas y desventajas de ir a ese lugar.
El desplazamiento de hemisferios que hagamos, en este caso, me va a dar cierto resultado, por ejemplo:
- Si yo manejé sólo hemisferio derecho, probablemente venga a sufrir posteriormente por deudas, o porque falté al trabajo y me corrieron, porque no previne muchas cosas, es decir, falta de planeación.
- Si yo manejé sólo hemisferio izquierdo, las vacaciones, fueron muy serias, hubo horarios estrictos que no me dejaron relajarme y voy a venir más cansado y tenso que al irme.
En un juicio sobre algo, sobre mí o sobre alguien, no nada hay que ver la parte exterior del asunto (hemisferio izquierdo), tratemos de ver más allá de la persona o del hecho (hemisferio derecho) para así ser más asertivos al hacerlo.
No nos distraigamos solamente con los árboles (hemisferio izquierdo), tomemos en cuenta todo el bosque (hemisferio derecho).
Oigamos toda la sinfonía (hemisferio derecho) sin descuidar escuchar atentamente, al piano, a los violines, y a cada instrumento que componen la orquesta (hemisferio izquierdo).