Una persona llegó al consultorio pidiendo ayuda para bajar de peso. Primero hice una exploración sobre su estilo de vida, su estado emocional y sus hábitos alimenticios. Trabajamos primero en varios problemas familiares y de conducta. Trabajamos con su relación de pareja que también estaba mal y con su estado emocional que era muy inestable. Una vez que logró hacer los cambios necesarios y sentirse más en control, iniciamos con sus hábitos alimenticios. Después de una exploración sobre sus hábitos desde la infancia, iniciamos con varios ejercicios y el siguiente fue el que más influencia tuvo en el cambio:
Ejercicio del chazz:
Síntoma: Comer demasiado pan, tanto en el desayuno como en la comida.
- Buscar el momento cuando está a punto de tomar el pan para comerlo. En ese momento congelar la imagen y ahora que sienta los dos panes en su estómago. Lo siente pesado y su estómago está tratando de digerirlo.
- Cambiar la imagen mediante un chasquido de los dedos por una imagen donde sólo hay un pedazo pequeño de pan y este es suficiente con los alimentos que está tomando. Siente el estómago más ligero. “Y esto es bueno para ti.”
- Estos dos pasos se repiten cinco veces consecutivas. Es un ejercicio de visualización guiado y en cada ocasión, el terapeuta le dice cómo se siente el estómago con los dos panes y luego cómo se siente con un pedazo. Después de la segunda visualización tiene un pequeño descanso y puede cerrar los ojos. La frase “Y esto es bueno para ti.” Es algo que el paciente quiso incluir.
- Después de la quinta vez que visualizó esto, se le da un momento para que respire, descanse.
Me comentó que ya en la tercera ocasión y en adelante, la primera escena de tomar el pan para comerlo empezaba a estar desenfocada y sin interés para él.
- Ahora le pedí que pensara en el día de mañana a la hora del desayuno, en la misma escena y alargando la mano para tomar el pan. Para su sorpresa, sintió pesado el estómago y un disgusto por el pan. Ya no había más motivación para comer eso.
- La prueba de fuego fue al día siguiente cuando en verdad se enfrenta al pan. Tuvo la misma sensación de pesadez al ver el pan y decidió no tomarlo. En seguida sintió una satisfacción enorme al darse cuenta que no tenía que luchar contra su voluntad para dejar el pan. Ya no había ni lucha ni esfuerzo para frenarse, se frenaba automáticamente.
Programación Neurolingüística te provee de cambios en tus patrones mentales para que el cambio sea más fácil de lo que crees. Se crean nuevas rutas de conducta y con ellas se crean nuevas creencias “Y esto es bueno para ti.”
Lo único necesario para lograr el cambio es querer y poner en acción esta técnica. Para reforzarla la puedes repetir antes de dormir. Es realmente muy efectiva.