El estrés provoca reacciones neuroquímicas y musculares, hay un desgaste extra de energía y por lo tanto el sistema inmunológico baja sus defensas. Sin embargo debemos saber que la respuesta al estrés se encuentra en nuestros pensamientos y emociones. ¿Qué te dices al levantarte todas las mañanas? ¿Cuáles son tus pensamientos durante el día y ante lo que tienes que hacer?
El proceso mental hacia el estrés es causado por las siguientes razones:
- Perder de vista el objetivo ecológico (bueno para mí y para los demás) de lo que hago
- La obligación en vez del placer. Ignorar la parte buena que siempre existe
- Adicción a la adrenalina
- Olvido de la vida interior (espiritual)
- Ser un esclavo del mundo exterior (material)
- Caer en la actividad automática. No escuchar al cuerpo. Incapacidad de relajarse
- El ser negativo y la inflexibilidad como estilo de vida. Siempre hay un “pero”
- Sufrir la vida en lugar de vivirla
Aquí te ofrecemos un ejercicio para manejar una situación que te provoca estrés:
- Piensa en la situación que te provoca estrés y obsérvala como si fuera una película, mírate a ti mismo en ella, escucha lo que te dices o lo que oyes, respira y siente en tu cuerpo lo que esta situación te provoca
- Viéndote en esta película, ¿cómo te gustaría desenvolverte en esta situación que te estresa?
- ¿Qué harías diferente?
- ¿Qué recurso (paciencia, disciplina, decisión, seguridad, tolerancia, flexibilidad o algún otro) necesitas para esto?
- ¿Qué opciones tendrías con este recurso en ti?
- Cierra tus ojos, respira profundamente y siente lo que es tener este recurso en ti.
- ¿En qué parte de tu cuerpo lo sientes principalmente? Toca esta parte de tu cuerpo
- Simboliza este sentimiento pensando, este sentimiento es como…
- Ahora manteniendo tu mano en esta parte de tu cuerpo y respirando profundamente, vuelve a pasar la película de tu situación estresante pero con la diferencia de que ahora tú tienes en ti tu recurso simbolizado. Vuelve a respirar profundamente y observa qué pasa, cómo se modifica la escena y cuáles son tus sensaciones.
- Elabora una frase en positivo, tiempo presente simple y afirmativo para ilustrar tu objetivo y poder manejar esta situación asertivamente. Por ejemplo: “yo soy paciente cada vez que…”
Este ejercicio tendrás que repetirlo en varias ocasiones hasta que tu mente aprenda que hay otra manera de responder en esta clase de situaciones.
Recuerda que siempre que estés dispuesto, tu mente te ayudará a poder manejar situaciones que te estresan.