Y así podremos encontrar muchos ejemplos en cualquier área que violan la ecología según los parámetros de la Programación Neurolingüística. Un jefe que retiene a su empleado trabajando horas extras sin pagárselas y que deja de ver y convivir con su familia, no es ecológico, ni para el empleado, ni para el jefe, porque este último tampoco está conviviendo con su familia. Políticos que sólo piensan en lograr un puesto para enriquecerse, tampoco es ecológico. Una maestra que continuamente les grita a los niños, no es ecológico.
Otra manera de violar la ecología es con nuestros pensamientos. Quizá esta falta de ecología sea la peor porque, por un lado, a través de nuestros pensamientos negativos nos hacemos daño y nos afecta en nuestro desempeño y por otro lado, porque quizá no seamos conscientes que tenemos pensamientos negativos. Estamos tan acostumbrados a decirnos cosas negativas que ni siquiera nos damos cuenta. Podremos decirnos cosas como: "que tonto eres", "todo te sale mal", "eres un fracasado", "a ver cuando aprendes a hacer las cosas bien", y estos comentarios son leves.
Sin embargo, lo que tenemos que tener en cuenta es que las palabras tienen una reacción bioquímica en el cuerpo y nos afectan todo el tiempo. Hay un desgaste, por una parte, en nuestro sistema nervioso y, además, hay una baja de nuestro sistema inmunológico y eso significa que estamos expuestos a contraer alguna enfermedad. Por otro lado, va completamente en contra de toda ecología porque desde el punto de vista de Programación Neurolingüística el repetir un pensamiento con cierta frecuencia se convierte en una aseveración y luego en una creencia. Si yo me estoy diciendo continuamente que soy un fracaso, llegará el momento en que me lo creo. Si creo que soy un fracaso, pues será difícil avanzar en la vida o, mejorar mi situación laboral. Éste es un trabajo anti-ecológico contra uno mismo. Y lo peor de todo es que la mayor parte del tiempo ni cuenta nos damos.
La ecología que más debemos cuidar es la ecología con uno mismo. Es necesario desaprender el uso de esos pensamientos que nos obstaculizan, nos limitan y aprender a tener un diálogo interno más asertivo. Si logramos una ecología con nosotros mismos, estaremos posibilitados para también tener ecología con el medio ambiente.
Por lo tanto, la ecología en Programación Neurolingüística es cuidar que el sistema que me rodea no sea impactado negativamente por mis acciones, es darme cuenta que mis conductas, capacidades, valores y pensamientos los puedo utilizar y permanecer en un equilibrio armónico para el bienestar de todas las partes.
Haz lo que quieras, pero con ecología y todo saldrá bien.