La "Ecología" en Programación Neurolingüística tiene un valor diferente a la que estamos acostumbrados. La palabra "Ecología" en sí es una palabra que habla de las relaciones mutuas entre organismos y su entorno. Hoy en día eso se puede traducir a cuidar y proteger el entorno y la convivencia entre estos organismos. Se trata de ser conscientes de lo que nos rodea porque el estado en el que se encuentre me afecta directamente. Si mi entorno está lleno de basura y suciedad pues seguramente puedo contraer alguna enfermedad, si mi entorno está desolado, seco y carente de fruto, pues no tendré ni el sustento mínimo para abastecer mis necesidades básicas. El entorno está todo el tiempo afectando directamente mi forma de vida, mi calidad de vida y puedo detectar si estoy protegido o estoy en riesgo.
En Programación Neurolingüística nos referimos a la "Ecología" desde otra óptica, en cuanto a que no nos referimos a los árboles, bosques, ríos, aire, etc. sino que nos referimos a nuestras propias acciones y el impacto en nuestro entorno. De qué manera estamos afectando nuestro entorno con lo que hacemos, decimos, opinamos, enjuiciamos o decisiones que tomamos. En Programación Neurolingüística tenemos la posibilidad de tomar las decisiones que querramos, hacer lo que querramos, siempre y cuando cuidemos nuestro entorno. Y ¿qué quiere decir esto de cuidar el entorno? En este caso, nos referimos a que yo hago lo que quiero, siempre y cuando no afecte negativamente a las personas que me rodean, ni tampoco a mí mismo.
Hay conductas que de una vez las calificamos como negativas o nocivas, como puede ser el conducir a alta velocidad, y correr el riesgo de un accidente que involucre a otras personas, tomar alcohol en exceso o incluso drogas y convertirme en una persona agresiva, fuera de control. Esta conducta no sólo nos afecta negativamente a nosotros mismos sino que también afecta a los que nos rodean. Por lo tanto en Programación Neurolingüística decimos que esta conducta no es ecológica.
Por otro lado, hay conductas o decisiones que uno puede interpretar como inofensivas, incluso buenas en algún contexto como tomar clases de karate. Tomar clases de karate es algo bueno, es buen ejercicio, es una disciplina y en algún momento me puedo defender, en caso de necesitarlo. Sin embargo, si dejo a mis hijos en la escuela solos una hora o más sin comer, esperando a que yo llegue de mi clase de karate, pues eso va en contra de la ecología. Les estoy haciendo un daño porque esos niños seguramente se sentirán mal de quedarse solos y hambrientos en la escuela. Estoy haciendo algo bueno para mí, sin embargo estoy afectando negativamente a los que me rodean. Para que esto sea ecológico puedo seguir con las clases de karate, y hacer un cambio de horario que no afecte a nadie en mi entorno.