Te aseguro que pronto te darás cuenta de un cambio favorable y en ese caso nos gustaría saber cómo le hiciste para que otros se vayan convenciendo que sí se puede mejorar a través de patrones mentales positivos.
2.- Otra técnica para ayudarte con este padecimiento es comunicarte con tu síntoma. Como ya explicamos el síntoma es una alerta positiva que nos avisa que algo anda mal. Necesitamos atenderla y amigarnos con esa alerta.
Abdomen
Centra tu atención en tu abdomen. Llega allí con tu mente. ¿Cómo lo sientes? ¿Cómo está? ¿Está tenso, irritado, o inflamado? Ahora inicia la comunicación con ese síntoma. Pregunta a tu colon si está dispuesto a entrar en comunicación contigo y espera un momento y respira. Pídele que te mande una señal, y esa señal es cualquier movimiento del intestino, un piquetito, un jaloncito, o algo similar. Una vez que sientas que hay una respuesta, pregúntale con toda calma ¿qué necesita de ti para que el síntoma no se presente? Respira profundo y espera unos momentos. Dile que estás dispuesto a ayudar para funcionar normalmente y conjuntamente. Escucha y espera. Respira profundamente. Dile que lo normal es entenderse y ayudarse y que esperas el mensaje para cooperar. Respira profundamente.
Puedes continuar con un diálogo similar y esperar la respuesta. Si no obtienes la respuesta la primera vez, no te preocupes, es normal. Ya te llegará. Es importante que los días siguientes escuches tu mente y sus mensajes que son producto de tu mente inconsciente trabajando. Quizá cuando menos lo esperes surge el mensaje para ti que viene de tu síntoma.
Repite esto todas las noches hasta que obtengas una respuesta. Y sigue en comunicación con tu síntoma y amistándote con esa parte de tu cuerpo que te ha molestado. Cuando surja el mensaje de lo que necesita para funcionar con normalidad cumple con tu palabra y verás unos resultados sorprendentes. Es importante que te des cuenta que algo has estado haciendo para perjudicar el funcionamiento normal. Una vez que cambies eso, verás un cambio muy favorable.