Hay que recordar que nuestra mente actúa por medio del lenguaje, de las instrucciones que mandamos en forma continua. Nuestra mente no decide, no opina ni tiene sentido del humor. La PNL te enseña a utilizar el lenguaje a tu favor y no en contra. Si continuamente nos estamos peleando con el síntoma, en este caso el intestino, no habrá mejoría ni curación. Debemos cuidar lo que nos decimos pues nuestros pensamientos están conformados por el lenguaje y por lo tanto, incrementamos las molestias o la cura con nuestros pensamientos. (Ver artículo Educa tu Mente)
1.- El primer paso hacia la mejoría tiene que ver con darse cuenta del síntoma. El síntoma es algo bueno que nos sucede pues es un aviso, una luz roja que nos alerta que algo anda mal. Debemos darnos cuenta que el síntoma es una protección para nosotros. Si no tuviéramos síntomas nos quemaríamos, nos desmayaríamos de hambre, no dormiríamos, nos desgastaríamos sin saberlo. El cuerpo nos está alertando cada vez que necesitamos algo para mantenernos sanos y en equilibrio.
Para poder arreglar esta situación comienza por darte cuenta de tu síntoma y define bien cual es. ¿Es una inflamación continua? ¿Inflamación después de comer? ¿Estreñimiento? Una vez que tengas tu síntoma bien claro cierra tus ojos un momento y visualiza cómo ves esa parte de tu intestino (colon) con este malestar. Visualiza el color, la forma, la temperatura, la textura y el movimiento. Cuando tengas claras estas características piensa ¿qué le harías a esa imagen de tu colon para que fuera normal, natural y sano? ¿Qué le cambiarías? ¿El color, la textura, la temperatura, la forma, movimiento? Puedes cambiarlas todas si quieres y crear una imagen totalmente distinta. En el momento que cambies los detalles necesarios y lo tengas claro en tu mente, respira profundo e integra.
Ahora repite muchas veces cómo quieres que esté tu colon para que tu mente entienda que deseas iniciar un cambio. Por ejemplo una frase puede ser: “mi colon vuelve a la normalidad” y visualizas tu imagen o “mi intestino empieza a funcionar perfectamente” y visualizas tu imagen. Otra vez respira profundamente.
Te recomiendo que este pequeño ejercicio lo hagas todas las veces que puedas al día. Por la noche antes de dormir es más eficaz porque la mente inconsciente es más receptiva y los cambios se dan con mayor rapidez. El truco es repetir, visualizar y respirar. Te tomará solamente unos segundos hacerlo. Lo puedes hacer también antes de comer y así seguir mandando el mensaje para cambiar el comportamiento. Por ejemplo “como y me siento bien”.