La paciente de 20 años, llegó con una dermatitis crónica de años. Desde la infancia había sufrido de dermatitis y a través de su vida había probado con varios tipos de cremas, incluso cortisona (daba resultado, pero tenía el problema del rebote), probó lociones, se hizo pruebas de alergia, cambió su alimentación, tomó pastillas, acudió a consultas con naturistas, se hizo limpias, habló con charlatanes, psicólogos, y estos últimos fueron los que obtuvieron un leve resultado, sin embargo el proceso era muy lento. Acudió a mí con la idea de seguir buscando una solución. ¿Qué se podría perder después de haber intentado tantas cosas?
Después de tener una sesión exploratoria sobre su condición y principalmente de sus creencias, decidí utilizar una técnica de Programación Neurolingüística que es muy eficiente para realizar cambios profundos. Esta técnica implica un estado de trance para lograr una comunicación con el inconsciente. Una vez lograda la comunicación con el inconsciente se establece cuáles son los cambios deseados con un lenguaje muy claro y positivo. Mientras se lleva a cabo este proceso de comunicación, la paciente escucha perfectamente todo lo que se está trabajando y su estado de trance permite que su inconsciente sea más receptivo. Una vez terminada la terapia, la paciente se recupera totalmente relajada y con una sensación de tranquilidad muy agradable.
Los resultados fueron asombrosos. La dermatitis desapareció por una semana y luego regresó. Tuvimos otra sesión igual. La dermatitis desapareció nuevamente, esta vez por más tiempo. Para no crear una dependencia de la paciente con su terapeuta empezamos a espaciar las sesiones. Después de 5 sesiones, cada vez más distante una sesión de la otra, la paciente aprendió junto con su inconsciente a desterrar la dermatitis al grado que la paciente ya no tuvo que regresar al consultorio.